II Foro Andino de la CLOC
en Perú
Agricultores andinos:
enfrentar el ALCA y reorientacion regional de la integracion
Gerardo Evia
El reciente II Foro Andino de las organizaciones del campo,
reunido en Lima (Perú), recordó la profunda crisis que se vive en el desarrollo rural.
La declaración final del encuentro señala, entre otros puntos, que los Estados han
sido reducidos a su mínima expresión, abandonando no sólo la agricultura sino el
mercado interno, mientras que por otro lado, ingentes proporciones de nuestros
presupuestos nacionales se destinan al pago de la inmoral deuda externa. También se
recuerda que se implementan políticas tributarias basadas en un conjunto de
privilegios a los poderosos, que impiden recaudar los fondos necesarios que se requieren
para atender las postergadas demandas de los pueblos.
Bajo el contexto de una grave crisis, el foro culminó el
pasado 23 de Octubre. Convocado por la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del
Campo (CLOC), contó con la participaron de más de un centenar de delegados campesinos e
indígenas, pequeños productores de los pueblos andinos y afrodescendientes provenientes
de Venezuela, Colombia, Ecuador, Bolivia y Perú.
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INFORMACION En un TLC habrá perdedores - Entrevista a Gerardo Evia en La República (Lima). Leer ... |
Durante tres días los dirigentes
y representantes de miles de campesinos de esta vasta región de Sudamérica se dedicaron
a analizar y evaluar las diversas situaciones y circunstancias que condicionan y
determinan la difícil situación en que se encuentran sus comunidades, así como las
posibles consecuencias de nuevos acontecimientos en el entorno regional. |
Si bien buena parte de estos problemas no son nuevos y
tienen raíces históricas de larga data, particularmente en lo que se refiere a la
discriminación y olvido a que han sido sometidos los pueblos indígenas andinos desde la
época de la colonia por las clases criollas dominantes, también es cierto que nuevas
amenazas se ciernen sobre ellos.
En particular, los recientes cambios en América Latina en
materia de liberalización comercial y otras medidas de desregulación han
determinado la falta de políticas explícitas para promover el desarrollo de las
comunidades campesinas e indígenas, que continuamente se ven obligadas a
desplazarse a los cinturones de las grandes ciudades, en busca de alternativas de
sobrevivencia que frecuentemente no encuentran.
Comercio internacional
Los recientes acontecimientos derivados de las
negociaciones multilaterales comerciales, el fracaso de la reunión ministerial de la
Organización Mundial de Comercio (OMC) en Cancún, la inminente reunión hemisférica de
negociaciones del ALCA en Miami, y los movimientos y cambios de posición adoptados por
los gobiernos de varios países, fueron una de las amenazas identificadas en el foro
andino.
Se consideró en particular la negativa de Estados Unidos a
negociar el tema de los subsidios agrícolas en la región, insistiendo en remitirlo a la
OMC. En tanto, Washington está decidido a mantener sus subsidios y proteccionismo
agrícola, esto indica que una liberalización comercial en el hemisferio tendría
consecuencias desvastadoras para el sector agropecuario y particularmente para estas
comunidades de pequeños campesinos y agricultores. Los productores del sur tendrían,
desde el mismo inicio de un ALCA, enormes desventajas en una competencia que resultaría
totalmente desleal. Por ello los campesinos e indígenas de la región andina proclamaron
categóricamente su negativa a al ALCA, así como a los acuerdos bilaterales con Estados
Unidos.
También rechazaron la posición de los gobiernos que han
optado por abandonar el Grupo de los 20, optando por buscar la negociación de
acuerdos bilaterales con Estados Unidos, cediendo a las presiones de este último o a las
de otros grupos de interés particulares.
Alternativas regionales
El Foro Andino fue más allá de las críticas y presentó
una serie de alternativas que fueron entregadas junto con el Manifiesto a la Secretaría
de la Comunidad Andina de Naciones el viernes 24 de octubre. Entre ellas se encuentran
propuestas de diversa índole, siendo de destacar una clara política que apunta a la
integración como condición necesaria para la resolución de problemas de desarrollo. Esa
estrategia de integración se expresa a dos niveles.
Por un lado, desde el punto de vista de las propias
comunidades indígenas y campesinas se destaca la importancia de la integración de
acciones que vayan más allá de los diferentes movimientos nacionales frente a los
gobiernos respectivos, pasando a una estrategia de acción concertada de todo el
movimiento frente a los organismos de integración regional, en particular la Comunidad
Andina de Naciones. De hecho la presentación del manifiesto común, con un oportuno
posicionamiento frente a estos temas, es un ejemplo de participación ciudadana integrada.
Por otro lado, los campesinos andinos plantean claramente
la necesidad de re-orientar las estrategias de política exterior de sus países hacia una
verdadera integración, que vaya más allá que la simple firma de acuerdos
comerciales, y que este sustentada en el desarrollo de políticas al servicio de los
pueblos de la región.
En ese sentido destacan la importancia del fortalecimiento
de la integración tanto ente países de la comunidad Andina como con los países del
MERCOSUR, promoviendo los intercambios que fortalezcan a ambos bloques en tanto se
reconozcan además las asimetrías de partida existentes.
Los frenos a la integración
Mientras los indígenas y campesinos de la región andina
expresan con esta claridad su visión sobre las alternativas para la acción, muchos
de los gobiernos mantienen su rumbo claramente opuesto a estos planteos, en tanto en
declaraciones y acciones recientes apuntan a buscar acuerdos de libre comercio con Estados
Unidos. Lo sorprendente de algunas de estas posiciones gubernamentales no son las razones
que sostienen sus posiciones sino justamente la falta de justificación explícita para
ellas.
No se ha explicado las verdaderas razones que determinaron
la salida de Perú o Colombia del Grupo de los 20, ni se explica que sectores serían
beneficiados o perjudicados por un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos. En cambio
se apela a vaguedades infundadas, como adjudicarle al Grupo de los 20 actitudes
confrontacionales.
Cuando se plantea la necesidad de la integración regional
se percibe desde algunos actores, empresariales y gubernamentales una percepción
completamente opuesta. Se sostiene, por ejemplo en Perú, que se debería aprovechar su
mayor estabilidad y mejores indicadores de riesgo país en relación a sus vecinos
andinos, para sacar ventaja y despegarse del resto de la región, captando más
inversiones y consiguiendo mejores condiciones comerciales en el hemisferio o en Europa.
No han faltado comparaciones entre Perú y Bolivia, poniendo sobre el tapete la reciente
crisis institucional boliviana como una demostración de las ventajas peruanas.
En este contexto los gobiernos son sordos a los reclamos de
los campesinos. No reaccionan ante sus demandas o propuestas, y ni siquiera esbozan
explicaciones sobre sus estrategias. Tampoco argumentan cómo se espera resolver los
impactos esperables para la agricultura andina si se continua por esta senda del
desarrollo. Parecería que prefieren acordar con las naciones del Norte, deslumbrados con
alguna promesa de futura riqueza, a pesar que esos acuerdos desencadenen nuevos deterioros
dentro de sus países. Frente a esas opciones, este Foro Andino de las organizaciones
rurales demuestra que todavía es posible otra integración, volcada hacia América Latina
y verdaderamente interesada en la calidad de vida de las personas.
G. Evia es analista de información en Claes D3E, y participó del Foro Andino de la CLOC animando un análisis sobre el fracaso de la OMC en Cancún. Publicado el 27 de Octubre 2003.
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